jueves, 4 de junio de 2015

Mari Carmen Gil, festera templaria


Entré a formar  parte  del grupo de  los templarios aproximadamente con 24 años,  recién casada y con un licenciado en Geografía e historia medieval. Llegamos  al grupo cogidos de la mano de personas muy relevantes en nuestras vidas: Luis García, Pilar De las Heras, Carmen Gambín, Pablo Monteagudo, Conchita, Juan,… Personas  de gran  calado  en nuestras vidas,  es decir muy buenos amigos. Nos hablaron del grupo de los Templarios y nos vimos en los molinos de río ensayando y aprendiendo a desfilar. Ensimismados  y  enriquecidos  en ese triángulo del que tanto se  habla sobre las fiestas moros y cristianos: Cultura,  Religión y Fiesta. Yo agregaría un cuarto lado,  y en vez de triángulo lo dejaría en un cuadrado, y es hasta qué punto llega la gran palabra Amistad. Llegas a querer a tu grupo como si de tu propia familia se tratase y esto me ha marcado a lo largo de mi vida con las grandes gentes  y  la gran familia  que constituye   EL TEMPLE .

Templaria soy, templaria me siento, transmitiendo a mi hija de mis sentimientos. Viva el Temple. 
Viva Moros y Cristianos. Viva Murcia.


Termino con aquella frase que mi madre nos enseñó. Y dice así: " Al alto cielo subí a confesarme con un santo y me echó de penitencia que no os quisiera tanto".